Nothing lasts really. Neither happiness nor despair. Not even life lasts very long. (Brief Encounter, 1945)

jueves, 10 de noviembre de 2011

UNA LARGA ESPERA

“Y nada más existió hasta el próximo tren” cantaba doña Rosita, mientras cuidaba de los hijos de su hermana mayor. (...) (guardo el relato para futuros usos, gracias).
Beatriz Alonso Aranzábal
Aunque la frase de esta semana me chirriaba un poco (yo la he puesto entrecomillada), la palabra tren es muy sugerente y me salió este relato. Sin suerte en el concurso Relatos en cadena, pero contenta.

8 comentarios:

Miguel Molina dijo...

Pues hay que aplaudir el intento porque teniendo en cuenta lo complicado que era esta vez te ha salido un micro conmovedor.

Saludos

Propílogo dijo...

Tiene un punto muy sugerente eso de la vía muerta.
A mí también me chirriaba un poco la frase. Supongo que lo idóneo habría sido usar "siguiente" en vez de "próximo", pero tal vez entonces hubiera sido un poco cacofónico.
Yo también tuve que hacer un experimento para encajarla. En fin, otra vez será.
Abrazo
Gabriel

ANTIQVA dijo...

Amiga, magnifico relato, pleno de realismo magico...

Beatriz AA dijo...

Me temo que mis micros salen muy condensados (como la rica leche condensada), casi cada palabra aporta información, y quizás queden demasiado "cargados"...

Gracias Miguel por tu saludo, y Gabriel: ese era el chirrido. ¿Lo seguimos intentando, compañeros?

Antiqua: gracias por venir amigo, un abrazo

Víctor dijo...

A mí también me chirriaba la frase, y mi intento tampoco dio resultado. Nada, a seguir intentándolo, porque no estuvo nada mal.

No Comments dijo...

A pesar de la dificultad de la frase supiste salir airosa. Buena metáfora la de la vía muerta.
Yo sigo participando, sin éxito alguno.

Un saludo indio

Roxie girl dijo...

A mí tambièn me parece conmovedor y más que un intento, un buen intento.


Me gustó verte ayer aunque fuera un poco :)




Baci

Beatriz AA dijo...

Después del chirrido del tren descarrilo por esta semana... ni lo intento, ea.

Un saludo Victor, Indio, Roxi...

Y besos