Nothing lasts really. Neither happiness nor despair. Not even life lasts very long. (Brief Encounter, 1945)

lunes, 18 de octubre de 2010

Mascarada y otras hiperbrevedades

Seleccionadas y leídas en la Ser por Millás en 2002-2003, no me acuerdo bien, pero he mirado cuándo nació Athina Onassis y cuándo se hizo mayor de edad... y fue en enero de 2003

SER Y NO SER

Sé que existo porque Google me encuentra. ¿Pero alguien me busca?


MASCARADA

Jamás se le cayó la cara de vergüenza: el bigote se la sujetaba muy bien.



18 CUMPLEAÑOS

Yo nunca sabré por qué me quieren.


...


Yo siempre sabré por qué me quieren.


                                    Fdo.: Athina O.
B.A.A.

sábado, 16 de octubre de 2010

Siouxsie and the Banshees

Con tanto microrrelato estaba dejando olvidadas las entradas musicales... De vez en cuando entro en mi canal de Youtube a escuchar música, y hoy me dejé arrastrar por los videos de Siouxsie, un icono para mí en los ochenta. Llegué a tener todos los discos que editaron hasta 1987, a partir de ahí perdí el interés. Estos dos temas en directo pertenecen al album "A Kiss in the Dreamhouse" (1982), aunque el Lp que más machaqué en mi tocadiscos fue "Juju" (1981).

MELT!
So many blazing orchids burning in your throat...

PAINTED BIRD
Painted bird, it's absurd, just a tainted bird hurting their twisted nerve

jueves, 14 de octubre de 2010

En el museo del Prado (2003)

Hace siete años (el 25 de junio de 2003), en "La Ventana de Millás" de la Cadena Ser, este relato fue escogido como el ganador semanal del tema "Desde el punto de vista del ama de casa".

Que Juan José Millás lo leyera en antena, lo comentara y además le diera el premio fue un estímulo muy importante para mí. Fue como si me hubieran dado un salvoconducto para seguir escribiendo: "Eh, que Millás me ha leído...", podía esgrimir, sobre todo ante mí misma. 

En una etapa previa mandé los micros más cortos que he escrito nunca, que fueron también leídos por el escritor, y que otro día incluiré aquí.

EN EL MUSEO DEL PRADO

Estaba segura de que los vigilantes se habían dado cuenta de que era una intrusa. Y yo intentaba en vano disimular mi ignorancia, sin saber dónde mirar ni cuánto tiempo detenerme en cada cuadro. Empecé a sentirme como mareada, extraña, y me pregunté qué pintaba (y valga la expresión) yo allí. ¿Cómo se me había ocurrido ir al Prado? ¿Me creía que así cambiaría mi destino de hacer y deshacer cada 24 horas mi casa? Aturdida por esta desagradable sensación, fui dando bandazos de un cuadro a otro hasta que tropecé con un "perro semihundido en la arena" de Goya, que me devolvió a la realidad. La belleza de aquel instante me reconcilió conmigo misma.

Al salir compré un cenicero del Museo del Prado. Sé que nadie en casa preguntará de dónde salió. Ni yo lo contaré. No lo entenderían.


martes, 12 de octubre de 2010

Velas al viento en TRA


El pasado día 7 tuvo lugar la presentación en Madrid del libro de Fernando Valls, "Velas al viento. Los microrrelatos de La Nave de los Locos", en la librería Tres Rosas Amarillas, la animada librería donde rodé Papiroflexia (gracias a Jose Luis Pereira, que me dejó las llaves de su templo durante un día). Tras contar al público cómo surgió la edición y su desarrollo (en la editorial Cuadernos del Vigía de Granada), varios de los autores allí incluidos leyeron alguna de sus aportaciones: Ruben Abella, Manu S. Vicente, Javier Puche, M.A. Zapata, etc, etc. Isabel González González, que por un error final no aparece en el libro, leyó alguno de sus microrrelatos. Yo fui invitada por el autor a leer un texto de la antología y escogí al poeta argentino Eugenio Mandrini, "Sin novedad en el cielo".

Al acabar, le pasé la cámara a Andrés Neuman, que había leído su conmovedor relato "El fusilado", para que nos hiciera una foto a Isabel y a mí. Al fondo, entre las dos, Manuespada... (sorry... ¡la próxima vez saldrás en primer plano!).

jueves, 7 de octubre de 2010

Pesadilla

Como los ángeles al caer del sol, yo también entraba en un sueño profundo, (...)
Guardo el relato para futuros usos, gracias a quienes lo habéis comentado
B.A.A.

Según he oído en la radio hemos mandado casi 1300 relatos con este comienzo que, la verdad, no sé qué quiere decir... vamos, qué aun no sé qué hacen los ángeles al caer el sol. Yo me he decidido por sobar, pero vaya usted a saber.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Bocado segundo


Buzón brasileño 2 (Tania de Souza Gazito)
Y dio otro bocado a la empanada, sin abrir los ojos, soñando con el nuevo mundo que le esperaba al otro lado del océano. Crujía y se desmigaba, aun caliente, en su paladar. Zarparía al día siguiente, un primo le había conseguido trabajo. Sus hermanos estaban contentos porque entraría dinero en casa, y su madre insistía en que escribiera a menudo. Sólo la abuela, en un rincón de la cocina, estaba callada. Entonces se dio cuenta de que sus manos enfermas habían amasado por última vez para él. Se acercó y se las apretó fuerte, fuerte, y ella no dijo ni un ay.
B.A.A.

Yo sí que digo AYYYY.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Sigo participando...


Buzón brasileño (Tania de Souza)

Y dio otro bocado sentado en el coche, mirando cómo las nubes pasaban sobre la luna. Tenía que vigilar la mansión de un futbolista que recibía visitas de un narcotraficante, y la investigación se llevaba con tanto sigilo que ni siquiera a su mujer le pudo contar adónde iba. Otra noche sin poder despanzurrarse en el sofá. De un taxi bajó una rubia, y sobresaltado creyó reconocer a su mujer, pero una nube oscureció la escena y ella desapareció tras la verja. Rabioso, empezó a mordisquear las migas esparcidas sobre su barriga, llamándola inútilmente al móvil, que estaba apagado o fuera de cobertura.
B.A.A.

jueves, 16 de septiembre de 2010

¡Sorpresa!


¡Tachán! Al abrir la puerta de casa, tras una agotadora jornada laboral, el salón estaba irreconocible: un sofá fucsia, cuadros de algas, una alfombra peluda. Pero la sorpresa no acababa ahí: la cocina metalizada, el baño lleno de espejos… al llegar al dormitorio exclamé: “¡Yo en esta horterada no duermo!”. Mi mujer, que iba junto a la presentadora, se echó a llorar. Se creería que una crisis matrimonial se arregla llamando a la televisión. Me fui a un hotel, y desde la cama vi el programa, en el que hasta parecíamos contentos. Entonces descubrí lo guapa que sale mi mujer en pantalla.  
B.A.A.
La verdad es que me costó reducir a cien y acabo de añadir una palabrita, porque me lo pide el texto, asi que son 101. Total...

Ah, el relato tenía que empezar con ¡Tachán!

jueves, 9 de septiembre de 2010

4º temporada Relatos en Cadena

Ha vuelto a empezar el concurso del programa Hoy por Hoy (Cadena Ser) y Escuela de Escritores, la primera frase ha sido "Papá solía morirse dos veces al día", que debía completarse con 100 palabras como máximo. La participación ha sido altísima (unos 600 microrrelatos enviados desde el jueves hasta el mediodía del domingo). Aquí está el mío.

Papá solía morirse dos veces al día, y cuando nos íbamos de vacaciones hasta tres y cuatro. Contraté un servicio de asistencia telefónica para ancianos, pero papá se dedicó a cronometrar el tiempo que tardaban las ambulancias cuando llamaba muriéndose, o a no responderles cuando querían saber de él. Un día le cortaron el servicio, no sin antes mencionarle a un tal Pedro y el lobo. Harto, le mandé una mujer, disfrazada de enfermera, a vivir con él. Desde entonces apenas llama, dice que ha resucitado y sólo nos necesita cuando se le acaban los caramelos azules.
B.A.A.

martes, 7 de septiembre de 2010

CASI (microrrelato)

Londres, 29 de agosto de 2010

En agosto participé en un concurso de microrrelatos que consistía en escribir un relato de 150 palabras como máximo, y que debía incluir 5 palabras obligatoriamente (Mochila, Instrucción, Burbuja, Decreto, Encuesta). Era el final del II Concurso de Microrrelatos sobre Abogados, que se había iniciado en septiembre de 2009. Hoy han publicado el relato ganador de agosto, "Volveremos en septiembre", de Ana Maria Viñals. Ahora habrá una final con los ganadores de cada mes hasta la fecha.

El microrrelato que mandé apareció en la página de finalistas del mes (junto a ilustres autores del género, y compañeros de finales, como Agustín Martinez Valderrama, Rosana Alonso, Lola Sanabria…) y aquí lo pongo, para no ir “perdiendo” las cosas que envío por ahí… Por cierto, han vuelto los Relatos en Cadena y he vuelto a escribir en cien palabras.

CASI

El timbre me interrumpió. Una joven con mochila quería hacerme unas preguntas, “es para una encuesta sobre intención de voto”. Recordé a mi madre: “No abras a extraños”, y a mi padre: “Vives en una burbuja”, con lo cual me quedé indeciso. Pero luego volvió la voz de mi madre: “Sigue las instrucciones”, y pregunté: “¿Qué tengo que hacer?”. “Déjeme pasar, tardaremos muy poco”. Miré el reloj. “En esta casa se come a las dos, por decreto”, había advertido mi padre. Eran las dos menos cinco.

¿Estado civil?
Huérfano.
¿Nivel educativo?
Casi abogado.
¿Casi?
Disculpe, señorita, pero se me acabó el tiempo.

La eché sin contemplaciones. Volví a mi habitación, carraspeé, y empecé de nuevo el alegato final ante una corte de peluches colocados al borde de la cama.