| Buzón brasileño (Tania de Souza) |
El blog de la única web (Cartas-sin-sellos.com) dedicada exclusivamente a la correspondencia desde el año 2000.
jueves, 23 de septiembre de 2010
Sigo participando...
jueves, 16 de septiembre de 2010
¡Sorpresa!
¡Tachán! Al abrir la puerta de casa, tras una agotadora jornada laboral, el salón estaba irreconocible: un sofá fucsia, cuadros de algas, una alfombra peluda. Pero la sorpresa no acababa ahí: la cocina metalizada, el baño lleno de espejos… al llegar al dormitorio exclamé: “¡Yo en esta horterada no duermo!”. Mi mujer, que iba junto a la presentadora, se echó a llorar. Se creería que una crisis matrimonial se arregla llamando a la televisión. Me fui a un hotel, y desde la cama vi el programa, en el que hasta parecíamos contentos. Entonces descubrí lo guapa que sale mi mujer en pantalla.
Ah, el relato tenía que empezar con ¡Tachán!
jueves, 9 de septiembre de 2010
4º temporada Relatos en Cadena
Papá solía morirse dos veces al día, y cuando nos íbamos de vacaciones hasta tres y cuatro. Contraté un servicio de asistencia telefónica para ancianos, pero papá se dedicó a cronometrar el tiempo que tardaban las ambulancias cuando llamaba muriéndose, o a no responderles cuando querían saber de él. Un día le cortaron el servicio, no sin antes mencionarle a un tal Pedro y el lobo. Harto, le mandé una mujer, disfrazada de enfermera, a vivir con él. Desde entonces apenas llama, dice que ha resucitado y sólo nos necesita cuando se le acaban los caramelos azules.
martes, 7 de septiembre de 2010
CASI (microrrelato)
CASI
El timbre me interrumpió. Una joven con mochila quería hacerme unas preguntas, “es para una encuesta sobre intención de voto”. Recordé a mi madre: “No abras a extraños”, y a mi padre: “Vives en una burbuja”, con lo cual me quedé indeciso. Pero luego volvió la voz de mi madre: “Sigue las instrucciones”, y pregunté: “¿Qué tengo que hacer?”. “Déjeme pasar, tardaremos muy poco”. Miré el reloj. “En esta casa se come a las dos, por decreto”, había advertido mi padre. Eran las dos menos cinco.
¿Estado civil?
Huérfano.
¿Nivel educativo?
Casi abogado.
¿Casi?
Disculpe, señorita, pero se me acabó el tiempo.
La eché sin contemplaciones. Volví a mi habitación, carraspeé, y empecé de nuevo el alegato final ante una corte de peluches colocados al borde de la cama.
lunes, 9 de agosto de 2010
Los Monaguillosh en la Fonoteca
Algún día se irán de casa


domingo, 8 de agosto de 2010
El relato que inspiró mi tercer corto
Lo escribí en noviembre de 2005, no recuerdo cuál era el tema del concurso mensual, y en noviembre de 2008 lo rodé en un solo día... eso sí, la historia había sufrido algunos cambios (a pesar de que echábamos cubos de agua en la acera, ninguna tormenta estalló aquel día).
PAPIROFLEXIA
Las nubes amenazaban tormenta. La librería estaba vacía. Entré discretamente en aquel pequeño establecimiento, con estanterías hasta el techo, donde un empleado se dedicaba a forrar libros de texto. Tenía ganas de leer una novela romántica, una novela que me tuviera entretenida las tardes oscuras del otoño, que ya se anunciaban.
Sólo los tijeretazos del atareado dependiente rasgaban el silencio.
Empecé a curiosear, pero al estirarme para alcanzar un volumen noté el dolor. Una lesión en la espalda me había obligado a abandonar mis clases de yoga, a las que acudía al salir del instituto. Cuando el médico me mandó reposo no repliqué. Tampoco había replicado cuando mi novio me dijo que no habría boda. Nunca busqué a nadie más. Mi casa, mi gato, mis alumnos y mis libros. Y ahora tenía a Ana Karenina para hacerme compañía.
Al acercarme al mostrador, no sé por qué pedí que me envolviera el libro para regalo.
Y entonces me quedé mirando sus manos largas y suaves que manipulaban el papel tornasolado, recortando, doblando las esquinas con suavidad, pegando el celo con cuidado. Miré su rostro concentrado, sus ojos castaños atentos, y su labio inferior, que se le quedaba ligeramente caído. Me gustaba cómo lo hacía. Y me lo estaba haciendo a mí. Deseé que no acabara nunca, y sin embargo lo hizo muy rápido. Le pregunté qué le debía.
Entonces él, con una sonrisa, me preguntó si tenía prisa.
Me quedé azorada, miré por el escaparate y vi que la tormenta ya había estallado. Dijo que mi regalo quedaría estupendo si le añadía un ornamento de papel. Sonreí. De un cajón extrajo hojas de papel de seda y empezó a decirme que le encantaba la papiroflexia, y que me iba a hacer unas mariposas de papel para acompañar al libro. “Te voy a hacer unas mariposas…” fue una frase que sacudió mis entrañas, un revolcón de mi estómago, poco acostumbrado a tantas atenciones. Y sus dedos hicieron un trabajo minucioso, confeccionando pequeños insectos que iba pegando en el lomo del libro. “Y para terminar te voy a hacer una rosa”. Ahora tenía yo el labio inferior entreabierto.
Las yemas de sus dedos ejercieron una ligera presión sobre cada pétalo.
Súbitamente se abrió la puerta del establecimiento. Entró una mujer muy elegante que le preguntó si ya le había forrado los libros. El chico le sonrió mucho más ampliamente que a mí, iniciando una animada conversación con ella. Me apresuré a abrir el monedero para pagarle, mis dedos estaban torpes. Me sentí muy poca cosa. Lamenté mi pelo descuidado, mi falta de maquillaje. Protegí el paquete bajo mi gabardina y al traspasar el umbral de la puerta pude oír como la clienta le reprochaba que a ella nunca le había hecho un paquete tan bonito.
viernes, 6 de agosto de 2010
(Muy breve) Historia de Cartas Sin Sellos
La historia de CSS es larga pero brevemente te diré que:Admito sugerencias sobre el camino a seguir, sobre el futuro de Cartas Sin Sellos. Muchas gracias y un cariño especial a quienes siguen ahí (y sobre todo a quienes aun mandan cartas, tan auténticas).
- aprendí en 2 semanas a hacer una web en el año 2000 (por aquel entonces se decía que con una página web se ganaba dinero)
- poco a poco llegaron las primeras cartas y las primeras consultas psicológicas (había un consultorio para adultos y otro para adolescentes gratuitos con una opción de respuesta privada previo pago de una cantidad mínima)
- las cartas se mandaban a traves de un formulario, es decir eran anónimas si el remitente no ponía su email de contacto
- los adolescentes mandaban cientos de cartas escritas de cualquier manera
- yo antes de publicar las cartas las corregía (ortografía, sintaxis, etc.)
- la página tenía (tiene) un estilo cuidado, en el fondo y en la forma
- le dedicaba, por tanto, un montón de tiempo
- nadie quería pagar por las consultas psicologicas (cuando llegué a las 440 adultas y 400 adolescentes cerré el servicio)
- cada vez entraba más gente, y como pagaba el hosting, y éste depende del número de visitas, cada vez pagaba más dinero al mes
- actualizaba practicamente a diario con nuevas cartas
- abrí un foro que fue un lugar increíble hasta que un troll empezó a dinamitarlo con graves insultos y mentiras contra mí y los demás y lo tuve que cerrar
- fue un esfuerzo tan grande (personal, económico, etc.) que un día decidí que se acababa: lo cerré pero llegaron tantas cartas pidiendo que no lo hiciera, que al cabo de unos meses (con un poco más de moral) en septiembre de 2007 reabrí CSS
- quité todos los archivos anteriores, con miles de cartas, para reducir el espacio que ocupaba en internet y el número de visitas (sí, por desgracia morí de éxito pues el éxito no me reportaba ningún beneficio económico, al contrario)
- Hay gente que lleva escribiendo y visitando años y años
- Hace cinco años preparé un libro precioso con Cartas Imposibles seleccionadas por mí, pedí permiso a los autores, pero no encontré editorial
- Ahora he encontrado un sitio web de autoedición que sólo vende los libros que se encargan que quizás se convierta en la salida de este ansiado proyecto
- Desde hace un año el buzón no es ya un formulario y el número de cartas ha descendido enormemente: ahora practicamente no recibo casi nada
- Me alegraría mucho publicar una carta tuya
- Uf, qué parrafada
miércoles, 21 de julio de 2010
Lo de la SER no pudo ser
Nací en Madrid y aquí sigo, dedicándome en horario laboral a las enfermedades mentales. De adolescente tocaba en un grupo de la movida, los Monaguillosh, con hache al final. Estudié psicología, colaboré en prensa italiana y española, y en el año 2000 inauguré en internet Cartas Sin Sellos. También aprendí a escribir guiones, y cuando puedo convierto en cine mis relatos. El día a día sin embargo deja poco tiempo para escribir, por eso lo hago brevemente. Suerte que tengo que se me dan bien las sinopsis, si no, ¿cómo podría estar contando mi vida en dos patadas?
El olfateadorPor ejemplo, averiguar quién era la mujer que me estaba anudando la corbata fue uno de mis primeros éxitos como olfateador. Tenía los ojos vendados y toda la oficina mirándome. En seguida supe que era la administrativa. Después otra mujer pasó sus dedos por mi pelo y adiviné que era la documentalista. Tampoco fallé cuando el diseñador gráfico me sacudió la caspa de los hombros. Al regresar a mi mesa de trabajo la recepcionista, a modo de despedida, me tocó la punta de la nariz, lo cual desencadenó en mí una terrible convulsión. Desde entonces cuando llego a trabajar entro con un pañuelo en la nariz. Creen que es alergia, pero es amor.![]()
martes, 13 de abril de 2010
Víctima del spam
Un señor (que se hace llamar Proud American Man) me envió el siguiente email el día 30 de marzo, “gritándome” (pues ya se sabe que en Internet las mayúsculas se usan para alzar el tono de voz) esto:
PLEASE STOP SENDING ME YOUR CRAP, OR I WILL REPORT YOU TO YOUR INTERNET PROVIDERS AND MAKE SURE YOU ARE SHUT DOWN. AND WOULD YOU MIND TELLING ME HOW THE HELL YOU GOT MY E-MAIL ADDRESS AND WHAT IN THE WORLD MAKES YOU THINK I WOULD HAVE ANY INTEREST IN OR NEED FOR YOUR JUNK?
A la mañana siguiente encontré que no se podía acceder a Cartas-Sin-Sellos. Me puse en contacto con la gestoría que administra mi espacio en Internet y me contestaron:
La cuenta esta suspendida por un intento de envío de spam. Al parecer te han denunciado por envío de spam, si es así no podré habilitar el sitio aunque lo elimine y lo vuelva a crear. Intentaré aclarar la situación a lo largo del día, ya te informaré.
Y ésta respuesta recibieron:
Estimado usuario, su cuenta ha sido suspendida de forma definitiva por realizar severas operaciones de SPAM en el servidor.
Mi gestor contestó lo siguiente:
Esto no es así, conozco a mi cliente desde más de diez años, es una persona honorable, lo más probable es que se trate de algún virus o sistema que haya empleado su correo para realizar el mencionado Spam. Díganme que tengo que hacer para solucionarlo, activar la cuenta de mi cliente y como podemos protegernos de futuros ataques similares.
La respuesta de la empresa de hosting fue:
Por favor detállenos su compromiso a no cometer este tipo de abusos nuevamente y el funcionamiento de su cuenta para que podamos iniciar un trámite de posible desuspención. Esperamos su detalle. Agradeceremos su cooperación para resolver el inconveniente en su cuenta. (sic)
Con lo cual, muy enfadada y molesta, envié un email a mi gestoría para que se lo mandaran al servidor diciendo lo siguiente:
Es obvio que algún tipo de virus habrá afectado al servidor de Cartas Sin Sellos, pero no desde mi ordenador pues he comprobado minuciosamente los archivos con el Antivirus. Lo que me resulta preocupante es que la empresa que aloja mi servidor de por hecho que yo soy la autora de ese spam y me haya bloqueado sin preguntar, y además pretende que me comprometa a no hacer algo que yo jamás he hecho.
Yo estoy comprometida con la transparencia, el rigor y las buenas maneras desde que el uso de la razón me ha posibilitado ser así.
Llevo diez años con una sencilla página web, dadas mis grandes limitaciones en el conocimiento informático, que pago todos los meses y que ofrece de forma gratuita a quien quiera un lugar de encuentro para comunicarse a través de cartas. Por lo tanto, aunque no espero ninguna disculpa por parte de dicha empresa (por cierto, el señor americano que me denunció ya se ha disculpado, pues se puso en contacto conmigo de una forma inicialmente desagradable), sí que me gustaría sentirme mejor tratada. Si éste no va a ser el caso, deberíamos cambiar de compañía.
Todo esto ha sido muy desagradable, y soy tan victima como cualquiera que haya recibido spam utilizando mi web site. De hecho, después de casi diez años de actualizarse de forma ininterrumpida, Cartas Sin Sellos no está ahora mismo online por causas ajenas a mi voluntad.
Un cordial saludo
Mientras se desarrollaba esta correspondencia, envié un email al americano que me denunció:
Dear Sir:
It seems that somebody has used the name of my web site, Cartas Sin Sellos, to send spam. I'm Spanish and it's difficult to explain in English, so here I quote something from http://en.wikipedia.org/wiki/Spam_(electronic)
"/Increasingly, e-mail spam today is sent via "zombie networks", networks of virus- or worm-infected personal computers in homes and offices around the globe; many modern worms install a backdoor which allows the spammer access to the computer and use it for malicious purposes. This complicates attempts to control the spread of spam, as in many cases the spam doesn't even originate from the spammer/."
I'm the creator of a modest web site dedicated to publish letters from all the world, and in ten years never happened something like this. My web site has been closed without asking me. I'm a victim of spammers, like you.
So now I'm very worried about this unpleasant incident. It's ten years working for free (but paying a host every month) in Internet, just to help people to communicate through letters.
Kind regards
A lo cual este señor me respondió (y firmó también con su nombre)
I'm really sorry about that. I just hate all the junk e-mail I've been receiving recently. By the way, they didn't just use the name of your web site: they used the IP address (xxxxxxxxx), too.
Todo esto coincidió con el inicio de la semana santa, que me pilló de vacaciones y sin ordenador. La gestoría buscó un nuevo alojamiento para mi web y rescató una copia de enero, por lo cual pido disculpas a mis seguidores por los fallos que hubo desde el 30 de marzo hasta el 5 de abril 2010. Os dejo una foto que hice el día 4 abril, domingo de resurrección ;-)



